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¿Qué pasa si no me quito las lentes de contacto?

que pasa si no me quito las lentes de contacto

Dormirse con las lentillas puestas o llevarlas más horas de lo recomendado es una práctica más común de lo que parece, pero puede tener consecuencias serias para tu salud ocular. Aunque hoy existen lentes de contacto más transpirables y materiales avanzados, no retirarlas a tiempo supone un riesgo que conviene conocer y evitar, siempre que no sean de uso prolongado, en el cual, se puede dormir con las lentes.

¿Es peligroso no quitarse las lentillas?

Sí, y más de lo que muchos piensan. Irse a dormir con lentillas impide que el ojo descanse y se oxigene de forma adecuada. La córnea, al no recibir el oxígeno necesario, se vuelve más vulnerable a infecciones, irritaciones y lesiones. Si frecuentemente pecas de no quitarte las lentillas, se multiplican las probabilidades de desarrollar complicaciones oculares que podrían haberse evitado fácilmente.

Consecuencias de no quitarse las lentes de contacto

Falta de oxigenación en la córnea

La córnea es un tejido transparente que no tiene vasos sanguíneos, por lo que obtiene oxígeno directamente del aire. Si llevamos lentillas durante muchas horas seguidas o incluso dormimos con ellas, limitamos ese aporte esencial, lo que puede provocar hipoxia corneal. Esta falta de oxigenación prolongada puede dañar las células corneales, provocar inflamación, neovascularización (formación de vasos sanguíneos anómalos) y pérdida de transparencia.

Riesgo de infecciones oculares graves (como queratitis)

El uso prolongado sin retirar las lentillas eleva el riesgo de infecciones como la queratitis, una inflamación de la córnea que puede ser bacteriana, fúngica o viral. Es una de las consecuencias más graves y puede derivar en dolor intenso, sensibilidad a la luz y pérdida de visión. Cuanto más tiempo pasen las lentes sobre el ojo sin la higiene adecuada, mayor es el riesgo de que las bacterias penetren en la superficie ocular.

Sequedad ocular, visión borrosa y molestias

No quitarse las lentillas también puede afectar la película lagrimal y generar sequedad ocular. Esto se traduce en visión borrosa, sensación de arenilla, picor o escozor, especialmente al final del día. La falta de lubricación puede hacer que las lentes se adhieran más a la córnea, dificultando su retirada y aumentando el riesgo de microlesiones.

Formación de úlceras corneales

En casos más extremos, la combinación de hipoxia, microtraumatismos y posible infección puede derivar en la aparición de úlceras corneales. Se trata de lesiones abiertas en la superficie del ojo que requieren tratamiento urgente. Las úlceras no solo causan dolor y pérdida de visión, sino que pueden dejar cicatrices permanentes si no se tratan a tiempo.

¿Cuánto tiempo máximo se pueden llevar las lentillas puestas?

El tiempo máximo varía según el material de la  lente, pero en general no se recomienda llevarlas más de 8 a 10 horas seguidas al día, salvo que estén específicamente diseñadas para uso prolongado. Incluso en estos casos, es fundamental seguir las indicaciones del óptico-optometrista y del fabricante. Usarlas más tiempo del indicado puede provocar fatiga ocular, sequedad, pérdida de confort e incluso aumentar el riesgo de complicaciones. Si notas molestias antes de llegar a ese límite, lo mejor es retirarlas cuanto antes.

Consejos para evitar olvidar quitarse las lentillas

Crear una rutina visual saludable

Tener una rutina clara y constante te ayuda a interiorizar hábitos que protegen tu salud ocular. Intenta colocar el estuche de lentillas en un lugar visible y vincular el momento de quitártelas a otra acción diaria, como lavarte los dientes antes de dormir. Así, poco a poco, se convierte en un gesto automático. Evita también el uso de lentillas si sabes que tendrás una jornada muy larga o si estás muy cansado: prevenir es clave para evitar errores por descuido.

Uso de recordatorios o apps

Hoy en día puedes contar con apps específicas o simplemente usar alarmas del móvil para que te avisen cuando ha pasado el tiempo máximo de uso recomendado. Algunas aplicaciones incluso permiten registrar el tipo de lentilla y calcular automáticamente cuándo debes cambiarlas, especialmente si usas mensuales o quincenales. Estos avisos pueden parecer innecesarios al principio, pero son una gran ayuda para cuidar tus ojos a largo plazo.

Considerar otras opciones: lentillas más cómodas o gafas

Si tiendes a olvidar, directamente no quitarte las lentillas o sueles usarlas durante muchas horas, puede que necesites valorar un tipo diferente de lente o incluso combinar su uso con gafas. Las lentes de silicona hidrogel, por ejemplo, permiten mayor transpirabilidad. También puedes optar por llevar gafas durante parte del día para descansar la superficie ocular y reducir riesgos. Recuerda que no se trata solo de ver bien, sino de mantener la salud de tus ojos en el tiempo. Disfruta de una visión cómoda y saludable con lentillas adaptadas a tu ritmo de vida. En Óptica Universitaria te ayudamos a encontrar la mejor opción para ti, con el respaldo de nuestros profesionales y una amplia variedad de lentes de contacto.

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