Cuando vamos a comprar unas lentillas, normalmente nos fijamos en si la lentilla será diaria, semanal o mensual, y en la prescripción. Y si lo que queremos son gafas, solemos darle importancia a la forma y color de la montura, el grosor de la lente y tratamientos como el azul protect o antirreflejante premium.
Sin embargo, hay un aspecto determinante que marca la diferencia a la hora de que la lente se ajuste al ojo y corrija la visión, que muchos desconocen y que generalmente pasamos por alto, y es la geometría de la lente o lentilla.
A continuación te explicamos los tipos de lente que puedes encontrar y cómo elegirlas para obtener los mejores resultados visuales y un plus de confort.
Lentes esféricas y asféricas: cómo decirle adiós a las distorsiones de la imagen
Según la estructura de su superficie, como su propio nombre indica, las lentes esféricas tienen una curvatura uniforme y los rayos de luz entran por los bordes y convergen en puntos focales ligeramente diferentes a los rayos que entran por el centro. Las lentes esféricas corrigen defectos refractivos como la miopía, hipermetropía y presbicia.
A pesar de que las lentes esféricas tienen excelentes propiedades de imagen, este fenómeno, denominado aberración esférica, produce imágenes borrosas de bajo contraste y levemente distorsionadas, especialmente notables en ametropías severas.
Por su parte, las lentes asféricas son más planas, el radio de curvatura varía del centro al borde y los rayos centrales y periféricos convergen en un punto focal único, garantizando nitidez y una imagen clara y uniforme en toda su superficie. Esto permite una variación selectiva del poder refractivo de la lente.
Además, las lentes asféricas mejoran el astigmatismo marginal y proporcionan una visión periférica con mayor calidad. Asimismo, en comparación con las lentes esféricas, las lentillas asféricas también cuentan con una curvatura que permiten a la lentilla sentarse de manera óptima en el globo ocular.
¿Las lentes de contacto asféricas son adecuadas para todo el mundo?
Debes tener en cuenta que las lentes asféricas no siempre son adecuadas para todos los usuarios, sino que será el especialista (óptico-optometrista u oftalmólogo) el que deba determinar si tus ojos son adecuados para el uso de este tipo de lentes de contacto. Generalmente, los oftalmólogos no recomiendan el uso de estas lentes si, por ejemplo, has corregido tu hipermetropía con cirugía ocular con láser.
Los casos más indicados para el uso de lentes con un frente asférico son los pacientes que padecen cataratas, así como otras enfermedades oculares o miopías o hipermetropías severas. Las personas con una pupila con un gran diámetro también se pueden beneficiar del uso de este tipo de lentes.
Ventajas de las lentes asféricas en gafas graduadas
En gafas, el diseño asférico tiene sobre todo ventajas estéticas y de comodidad:
- Son más planas y finas, por lo que sobresalen menos de la montura y pesan menos.
- Reducen el efecto «ojo grande» u «ojo pequeño»: con hipermetropía, la lente esférica agranda los ojos y, con miopía, los empequeñece. La asférica disimula mucho más ese efecto.
- Mejoran la visión periférica, porque hay menos distorsión al mirar por los bordes de la lente, algo que se nota al conducir o al girar la vista sin mover la cabeza.
¿Cuándo merece la pena elegir lentes asféricas?
Con graduaciones bajas, una lente esférica de buena calidad suele ser suficiente y la diferencia apenas se aprecia. Las asféricas compensan sobre todo en estos casos:
- Graduaciones medias y altas de miopía o hipermetropía. Si es tu caso, echa un vistazo a nuestra guía de gafas para miopía alta.
- Monturas grandes, en las que el grosor del borde se nota más.
- Personas que buscan unas gafas lo más ligeras y discretas posible, por ejemplo con monturas al aire.
Lentillas asféricas: qué aportan y cuándo no bastan
Muchas lentes de contacto actuales, tanto diarias como mensuales, ya incorporan un diseño asférico para reducir la aberración esférica y ofrecer una visión más nítida, sobre todo con poca luz, cuando la pupila se dilata. Sin embargo, si tienes un astigmatismo moderado o alto, una lentilla asférica no lo corrige: necesitarás unas lentillas tóricas.
Por eso, lo mejor es que el tipo de lente lo elija un profesional tras medir tu graduación y la forma de tu córnea. Si tienes dudas, repasa cómo saber qué tipo de lentillas necesito o pide cita para una revisión de la vista gratuita en Óptica Universitaria.