¿Por qué es necesario nivelar la presión en el oído? ¿En qué consiste la maniobra de Valsalva y para qué sirve? Mantener la misma presión en el oído medio y en el exterior, es decir, a ambos lados del tímpano, es fundamental para no perder capacidad auditiva. La maniobra de Valsalva permite igualar la presión a ambos lados del tímpano cuando los oídos se taponan. Consiste en expulsar el aire mientras la boca está cerrada y la nariz taponada.
Es muy frecuente sufrir diferencias de presión en los oídos como consecuencia de un cambio de presión ambiental, por ejemplo, cuando se realizan deportes subacuáticos como bucear, cuando se viaja en avión o subimos a zonas montañosas. De hecho, si usas audífonos, te interesará saber que viajar y utilizar soluciones auditivas es perfectamente compatible. Sin embargo, en ocasiones realizamos la técnica de Valsalva de manera inconsciente, cuando tosemos, al levantar peso o al inflar un globo.
Esta técnica debe su nombre al médico y anatomista italiano Antonio Maria Valsalva, que la describió a finales del siglo XVII. Para Valsalva, la intención inicial de esta maniobra era crear un medio para expulsar secreciones por una infección u objetos pequeños introducidos en el oído de manera accidental.
Pero, ¿qué es la técnica de Valsalva? Para poder entender esta técnica es necesario conocer primero el funcionamiento del oído y sus partes.
Oído: funciones y partes
El oído está formado por tres partes. Desde fuera hacia dentro, en primer lugar, está el oído externo, donde comienza el proceso auditivo. En la parte externa está el pabellón auricular u oreja y el conducto auditivo externo, que se encargan de captar los sonidos y conducirlos hasta el tímpano, además de proteger al resto del oído.
El oído medio es la parte entre el tímpano y la ventana oval. Además, en esta parte encontramos tres huesecillos (martillo, yunque y estribo), la ventana redonda y la trompa de Eustaquio. Las ondas captadas hacen vibrar el tímpano, que mueve la cadena de huesecillos. Estos amplifican las vibraciones y las transmiten a través de la ventana oval al líquido del oído interno, mientras que la ventana redonda actúa como una válvula que permite que ese líquido se desplace.
Para que las vibraciones captadas se transmitan de forma correcta las presiones a ambos lados del tímpano tienen que ser iguales. Es la trompa de Eustaquio la que se encarga de regular estas presiones.
Por último, encontramos el oído interno formado por la cóclea, los canales semicirculares y el nervio auditivo. La función del oído interno es convertir el movimiento mecánico del sonido en impulsos nerviosos para que el cerebro interprete la información y envíe señales a nuestro cuerpo. Además, los canales semicirculares del oído interno son los encargados de mantener a su vez el equilibrio del cuerpo. Por eso, cuando algo falla en esta zona, pueden aparecer mareos y vértigos de origen en el oído.
Así es y para esto sirve la maniobra de Valsalva
La trompa de Eustaquio es un medio de presurización y regulación. Conecta el oído medio con la nariz y la garganta. Su objetivo es nivelar la presión dentro del oído para proteger el sistema auditivo y equilibrar las presiones a ambos lados del tímpano. Es decir, la trompa de Eustaquio se abre para que el aire entre y salga del oído medio para igualar la presión.
Por lo general, la presión se regula de forma automática. Sin embargo, cuando la trompa de Eustaquio no consigue regular la presión, el tímpano queda tensado hacia dentro o hacia fuera e impide que vibre de forma adecuada. Por lo que, se siente malestar en los oídos y se reduce la capacidad auditiva.
Si la trompa de Eustaquio no puede regular la presión del aire se produce el barotrauma ótico o del oído a causa de las diferencias de presión entre ambas partes del tímpano. Para nivelar la presión en el oído se realiza la maniobra de Valsalva. Este sencillo método se basa en cerrar la boca y tapar la nariz mientras intentamos exhalar aire con suavidad.
Cuando se realiza la maniobra de Valsalva se fuerza la exhalación de aire. El ritmo cardiaco se acelera y aumenta la presión en el interior de las vías respiratorias. Al incrementar la presión en la garganta parte del aire se mueve a los oídos a través de la trompa de Eustaquio y se consigue recuperar la presión a ambos lados del tímpano. Cuando soltamos el aire, la presión torácica y la arterial vuelven a su estado normal.
El método de Valsalva se utiliza para nivelar la presión en caso de barotraumatismo. Sin embargo, el aumento de la presión intratorácica a causa de esta maniobra provoca diversas reacciones en nuestro cuerpo, por lo que también es útil para diagnosticar diferentes enfermedades vasculares. Se utiliza en odontología para verificar comunicaciones buco-sinusales o en embarazadas para comprobar la ruptura prematura de membrana. En cambio, no se recomienda en personas que sufren glaucoma o enfermedades craneoencefálicas por el aumento de la presión, por lo que en estos casos la maniobra de Valsalva puede ser peligrosa.
Cómo hacer la maniobra de Valsalva paso a paso
Para hacerla de forma segura, sigue estos pasos:
- Paso 1: siéntate o mantente en una postura cómoda, con la cabeza recta.
- Paso 2: toma aire y cierra la boca.
- Paso 3: tápate la nariz pinzándola con los dedos.
- Paso 4: intenta expulsar el aire por la nariz con suavidad, durante uno o dos segundos, como si quisieras inflar las mejillas. Notarás un pequeño «clic» cuando los oídos se destapen.
- Paso 5: si no lo consigues a la primera, descansa unos segundos y repite. Nunca soples con fuerza: un exceso de presión puede dañar el tímpano o el oído interno.
En avión, lo ideal es hacerla durante el descenso, que es cuando más se nota la diferencia de presión. En el caso del buceo, hay que compensar desde el principio y de forma frecuente, antes de notar dolor. Eso sí, no uses tapones de oído para bucear: impiden compensar la presión. Los tapones solo están indicados para nadar en superficie, como te explicamos en cómo ponerse y quitarse los tapones de oído para el baño.
Alternativas más suaves a la maniobra de Valsalva
Si la maniobra te resulta incómoda, hay otros gestos que ayudan a abrir la trompa de Eustaquio:
- Tragar saliva o beber agua a pequeños sorbos.
- Bostezar o mover la mandíbula de lado a lado.
- Masticar chicle o chupar un caramelo, algo muy útil en los niños durante los vuelos.
- Maniobra de Toynbee: tragar saliva con la nariz tapada.
¿Cuándo no hacer la maniobra de Valsalva y cuándo ir al médico?
Evita volar o bucear si estás resfriado o muy congestionado, ya que la trompa de Eustaquio no funciona bien y la maniobra puede no ser eficaz. Tampoco debes hacerla sin consultar antes al médico si tienes problemas de corazón, tensión arterial alta mal controlada, glaucoma, una perforación de tímpano o una operación reciente de oído u ojos.
Acude al otorrino si, tras un vuelo o una inmersión, el oído sigue taponado más de unos días o notas dolor intenso, pérdida de audición, pitidos, vértigo o salida de líquido o sangre. Son señales de un posible barotrauma que conviene revisar. Y si los niños sufren molestias, te contamos cómo aliviar el dolor de oídos en niños.